Cuando de crianza de los hijos se trata, no existen métodos infalibles ni consejos perfectos, pero sí podemos recurrir a algunas guías para hacernos la vida más fácil al saber de qué manera podemos hacer frente a ciertas situaciones.

Algo que resulta muy difícil dentro de la crianza de los hijos es verlos sufrir y llevarlos a la guardería muchas veces implica que tendrás que dejarlos llorando mientras te alejas con el corazón todo apachurrado esperando que mañana sea mejor y los pequeños rápidamente se adapten.
Y es que según las expertas en crianza infantil, todos los niños tienen un periodo de adaptación de alrededor de 15 días cuando comienzan a ir tanto a la guardería como a la escuela, por lo que es normal que dentro de esos días haya llanto que debe ir aminorando conforme pasa el tiempo.

Aunque no vamos a mentir, irse y dejar a los niños llorando no es el mejor sentimiento que los padres puedan sentir, sobre todo las madres que trabajan pues dejar a los hijos con desconocidos siempre genera un poco de desconfianza y de pesar, pero muchas veces es necesario.

Ahora bien, algo que debemos entender es que el crecimiento y desarrollo de cada niño es diferente, entonces, mientras algunos pueden adaptarse más rápido, a otros podría costarles más de lo que a los padres les gustaría, ahora bien, una vez que entendamos este concepto dentro de la crianza de los niños, podemos avanzar en la toma de decisiones.

Y es que mandar a los niños a guardería puede ser una necesidad de los padres que trabajan pero antes de decir mandarlos a guardería o a la escuela como el maternal, los expertos en crianza infantil sugieren que los padres se hagan algunas preguntas para ver si sus hijos están listos para ir a espacios sociales con extraños.

Lo que debes entender es si tu hijo es capaz de tomar una decisión y ejecutarla, como jugar a la pelota; también debes preguntarte si tu pequeño tiene ideas propias las cuales no necesitan expresar mediante el habla, incluso puedes ver que las ejecute durante sus actividades como jugar a tal o cual cosa.

También es indispensable que te preguntes si tu pequeño o pequeña puede seguir más de una instrucción y si no tiene problemas en cambiar de actividades o si no tiene inconveniente en estar un buen tiempo separado de la persona que lo cuida, en este punto, aunque en caso de que no, será cuestión de evaluar el apego.

Otras de las cosas que debes preguntarte antes de mandar a tu pequeño o pequeña a la guardería es si muestra interés en otros niños, si reconoce sus sentimientos y necesidades y si notas que puedes estar en una actividades concentrado o que incluso ya comienza a lidiar con la frustración.

Si no reúne todas las características, es probable que los pequeños aún no estén listos para separarse del familiar que lo cuida pero sí contestaste que sí a la mayoría entonces debes saber que los 15 días de adaptación seguirán estando ahí, sin embargo, la forma de hacer que sea menos dolorosa la separación es dejar al pequeño o pequeña por poco tiempo.

Es decir, se comienza por una hora durante la primer semana, para la segunda, ya los dejas dos y en la tercera tres hasta lograr que se queden todo el tiempo que requieras, lo importante es que los niños sientan que no estarán mucho tiempo alejados de mamá o papá, sino que pronto pasar a recogerle.

Otro de los consejos de crianza infantil es ponerlos a hacer actividades en casa con figuras geométricas, pintura, libros, rompecabezas, para que les ayuden a integrarse al grupo; y llevarlos a clases artísticas o deportivas para que aprendan a convivir con otros niños y también aprendan a escuchar a otros adultos.

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